7/10/13

La sociedad estamental. Análisis


“En España, el que tiene origen noble, toda su descendencia es noble, por más pobre y vaga que sea; al contrario, el labrador y el artesano, por más riquezas que hayan adquirido con su tráfico o industria, en beneficio y ventajas del Estado, si no nació noble, nunca lo será, si no se le concede tal privilegio por el rey. De ahí proviene que el mercader y el artesano que llegó a hacerse rico, se llena de vanidad y abandona el comercio y las artes y procura aplicar a sus hijos a los empleos que tienen por honrosos; y no de otra causa nace tanto número de frailes, abogados, escribanos, procuradores, agentes y otras personas de sobras”.

Eugenio Larruga, Memorias. 1781



Identificación

Se trata de un fragmento de las memorias de Larruga, historiador y economista español del s. XVIII. A finales de siglo, cuando escribió sus memorias, el despotismo ilustrado se ha impuesto en la monarquía de los Borbones. El Antiguo Régimen, con su característica sociedad estamental, se mantiene, como vemos en sus comentarios, con todo vigor

Información aportada por el documento

El texto nos facilita la siguiente información sobre la España del A.R.:
  • La posición social se basaba, no en el mérito personal, sino en la posición familiar, teniendo esta posición, por tanto, carácter hereditario, como es característico de la sociedad estamental, de origen medieval, propia del A.R.
  • Este sistema social mantiene al país apartado del progreso económico, pues las personas más trabajadoras y meritorias procuran que sus hijos ejerzan trabajos “honrosos” que les permitan aspirar a una mejor posición social, y no a actividades comerciales o industriales
  • Para el autor, la valía de las personas debe medirse por sus méritos y por el beneficio de su actividad para el Estado; es, por tanto, un ilustrado

Explicación y Contexto

El documento no lleva a explicar la organización social propia del Antiguo Régimen: la sociedad estamental:
“La sociedad del A. R. era estamental, basada en la existencia de unos privilegios reservados a los estamentos nobiliario y eclesiástico respecto al Tercer Estado. Dichos privilegios eran de carácter jurídico (distintos códigos, tribunales y penas), administrativo (se les reservan los más importantes cargos y funciones), social (tratamiento, preferencias de protocolo) y económico (exención de impuestos y asignación de rentas), además de todos los beneficios derivados del poder jurisdiccional cedido por el rey. Los no privilegiados, también llamados pecheros por ser quienes pagaban impuestos, son los campesinos quienes forman el grueso de la población. En las ciudades, los artesanos, superaban numéricamente a la burguesía mercantil y profesional”.

Pero también debemos hablar de la confianza en el progreso que caracterizó al reformismo ilustrado, y que llevó a la minoría ilustrada, apoyada en muchos casos por los reyes, a reivindicar el valor del trabajo. Por eso mismo, la Ordenanza de honorabilidad  de todos los oficios (1783) buscaba atraer a la nobleza al ejercicio de la industria y el comercio. Su escaso éxito explicará, en parte, el posterior retraso en la industrialización española, concentrada además en aquellos territorios que contaban con una burguesía emprendedora, como sucedía en Cataluña.


1 comentario:

Maverick Romero dijo...

Muy buen contenido, de mucha ayuda y muy buena redacción, muchísimas gracias.